Después de intensos días de reflexión he caído en la cuenta de que, desde que empecé mi Erasmus, no he parado de vivir multitud de nuevas y apasionantes “primeras veces”. A continuación os menciono algunas de las más divertidas (y conflictivas) a las que he tenido que hacer frente (sin duda, no serán las últimas “primeras veces” a las que tendré que sobrevivir en los próximos meses).
La primera vez…
- que “hago” tortilla de patata. Sólo diré que al final fue revuelto, y que, además, el 60% del contenido se quedó en la encimera.
- que me veo envuelta, si querer, en una guerra vecinal. Armas utilizadas: toneladas de mierda de basura.
- que pongo en marcha un aspirador/una cafetera/ una plancha. Parece fácil, pero creedme, todos y cada uno de estos artilugios se convierten en un mundo si no tienes el folleto de las instrucciones.
- que tengo que planificar mi vida conforme a los horarios de las lavadoras. (Lo bueno del laundry es que, al igual que cuando vas al baño de fiesta, siempre haces amigos).
- que cocino lentejas. Mamá, siento decirlo…pero creo que, a día de hoy, puedo asegurar que he superado tu receta.
- que tengo que jugarme la vida encima de una silla para apagar la alarma de incendios.
- que, sólo en la primera semana de clase, tengo más deberes que en todo un mes en la USJ.
- que salgo un martes de fiesta teniendo clase al día siguiente a las ocho y media (sí, señor, why not?).
- que no veo a niños feos. Todos holandesitos/as son extremadamente achuchables (imposible no tener la tentación de secuestrar a más de uno...).
- que veo como una pareja va de la mano mientras van montados en bici (que cuuuuquiiii).
- que voy al súper y me emociono al ver que ya puedo hacer uso de mi tarjeta Albert Heijn para los productos bonus (de oferta).
- que me despierto por el balido de cientos de ovejas, en lugar de por la alarma del móvil.
- que veo a un chaval pegándose el mayor leñazo de la historia de los leñazos en bici…y que se levante, a continuación, con más gracia que una bailarina en “El lago de los cisnes”. (No hay duda, estos holandeses están hechos de otra pasta).
- que siento la necesidad imperiosa de ir a comprar sólo para poder hacerme con los stroopwafels. (Si alguien se decidiera a exportarlos se montaría el business del año).
- que voy de paquete en la parte de atrás de una bici (miedito, miedito).
- que los homework, de toda la vida, pasan a llamarse assignments (que, por cierto, amargan la existencia a todos mis seres queridos en Utrecht).
- que veo carteles de lugares institucionales “serios” hechos con luces de neón cual puticlub (véase el cartel de mi universidad…).
- que tengo que arreglar la campana extractora que parece un Boeing 747 despegando. Materiales: un tornillo, una cuerda y cinta aislante…ni MacGyver.
- que oigo “La macarena” y “La cucaracha”…en holandés. Flipa, colega.
- que veo a gente disfrazada (ya sea de canguro, orangután, vikingo…) cualquier día de la semana y a cualquier hora.
- que veo a gente preparándose con toda tranquilidad tostadas (con su mantequilla y mermelada incluida) en clase, mientras el profesor explica.
- que veo una bici-silladeruedas (el canteo es que van por el carril bici adelantando a todos simplones que vamos en bici normal).
- que un profesor me viene a clase con pajarita y tirantes. Sí señor, tú sí que sabes.
- que veo como una señora embarazada lleva a una niña en la cestita de delante de la bici, a otra en la parte de detrás y, atención, las bolsas de la compra colgadas en ambos manillares (perturbación máxima).
- que veo a la gente en pantalón corto y tirantes, mientras yo paso pena por haberme dejado los guantes en casa.
Genial y divertido. Qye te vaya de maravilla. Un beso grande
ResponderEliminarPero seguro que no hay muchas Beas por ahí sueltas... o me pico =(
ResponderEliminarYo he visto gente en Roma fumando en clase. Lo de estar callado mientras el profesor explicaba no lo entendían, y los exámenes son orales individuales pero haces el examen delante de toda la clase mientras te observan fijamente (menos mal que los erasmus pedimos otro día y ya era con el profesor en su despacho...
ResponderEliminarQue bueno nere...jajajajjaja
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